Nuevo CEO para el negocio farmacéutico de Bayer
Por José María Cabral • 26 Apr, 2010 • Sección: Empresas y NegociosDesde que a fines del primer trimestre del año pasado, circularan rumores –y no era la primera vez- de que la firma suiza Novartis podría estar interesada en el negocio farmacéutico de Bayer, el mercado ha venido siguiendo con especial atención las novedades producidas en la compañía alemana.
En su momento, la versión tuvo poca verosimilitud por las dificultades que plantearía una operación de este tipo, tomando en cuenta la compleja estructura del conglomerado alemán. Sin embargo, cuando un poco más de seis meses atrás, Bayer anunció que en Octubre de este año asumiría el Dr. Marrijn Dekkers como nuevo CEO de la compañía, nuevamente reaparecieron las especulaciones.
Muchos pensaron que la designación de Dekkers -el primer CEO que no proviene de las propias filas de la compañía, un especialista en reestructuración de empresas y un experto en fusiones y adquisiciones- podría estar indicando las intenciones de Bayer de proceder finalmente a reestructurar la empresa, separando claramente sus distintas unidades de negocio. Después de todo, Bayer es el más grande de los conglomerados farmacéutico-químico europeos que ha resistido la división, aún a pesar que sus mayores competidores en el Viejo Continente –Sanofi-aventis, Novartis y AstraZeneca- hace tiempo que procedieron a desprenderse de sus intereses químico industriales y en productos para el tratamiento de las cosechas, para concentrarse en el rubro de las medicinas.
Es probable que ahora se inicie una nueva ola de especulaciones, con el anuncio de Bayer del 21 de Abril pasado, en el que comunica la designación de Joerg Reinhardt, como el nuevo CEO de su poderoso negocio farmacéutico (Bayer Healthcare). Sucede que Reinhardt, un hombre que desarrolló la mayor parte de su carrera en Novartis, era el seguro sucesor de Vasella en la firma suiza, hasta que la empresa sorprendió al mercado eligiendo sin embargo a Joe Jimenez en enero de este año a la cabeza de la empresa. Al explicar la inesperada decisión acerca de su reemplazante, Vasella pronunció unas palabras extrañamente premonitorias: “No es una decisión en contra de nadie [Joerg Reinhardt], sino a favor de alguien [Jimenez]. Joerg podría ser un muy buen CEO, y no me sorprendería que terminara siendo CEO en algún lado”.
Pues bien, sucedió. Y nada menos que en Bayer. ¿Simple coincidencia? Aquellos que tienden a mirar bajo el agua, podrían desarrollar la siguiente hipótesis, cuya plausibilidad es, al menos, defendible dados los antecedentes mencionados: algo hay entre Novartis y Bayer, pero va a tomar tiempo porque primeramente la firma alemana debe reestructurarse para hacer viable la operación. Mientras tanto, Novartis ha establecido una “cabeza de playa” en Bayer para ir preparando la eventual fusión. Si esta especulación tuviera algún viso de verosimilitud, no se podría haber pensado en mejores nombres para llevar adelante el complejo plan: un reconocido experto en reestructuraciones y el ”casi” CEO de la misma Novartis. Brillante ¿no es cierto?




