Pfizer se prepara a vivir sin Lipitor
Por José María Cabral • 19 Apr, 2010 • Sección: Empresas y NegociosEn una entrevista concedida a Bloomberg, el responsable del área de investigación farmacéutica de Pfizer manifestó que el gigante neoyorquino de los medicamentos está disfrutando una “edad de oro” en materia de descubrimiento de nuevas drogas. El comentario, que ciertamente refleja el optimismo de un pipeline fortalecido por la fusión con Wyeth, también es una señal de tranquilidad a los inversores, que miran con preocupación el advenimiento del término de la patente de Lipitor el próximo año.
De todas maneras, sin contar con los aportes provenientes de Wyeth, Pfizer disponía a fines del año pasado de 26 drogas en Fase III, más de tres veces de las que tenía en esa condición, apenas un par de años atrás.
Además, la compañía ha optado por un pipeline más selectivo, descartando casi un 20% de los programas de desarrollo con que contaba hasta su reciente fusión, quedándose en todo caso con un impresionante portafolio I&D de 500 proyectos. En el proceso, conservó preferentemente aquellas drogas en estudio que han mostrado claramente y en forma temprana, su eficacia en los estudios clínicos. Según indicó el mismo ejecutivo de la empresa, Martin Mackay, Pfizer mantendrá igual criterio en los próximos años, lo que le asegurará una mayor tasa de éxito a los compuestos actualmente en desarrollo.
La apuesta de la empresa es concentrar su fortaleza en ciertas áreas terapéuticas como la oncológica, Alzheimer, dolor, inflamación y enfermedades infecciosas y diversificar su cartera de productos con niveles satisfactorios de ventas –actualmente tiene nueve que superan los US$ 1.000 millones anuales cada uno-, para no volver a depender tan intensamente de un producto individual, como es el caso de Lipitor, cuyas ventas representan más de la quinta parte de los ingresos globales de la compañía.
Pfizer conduce aproximadamente unos 600 estudios anualmente alrededor del mundo, de los cuales un 15% corresponden a Fase I. De ese total, 23 fueron realizados en Singapur el año pasado, cifra que planea aumentar en el futuro, debido a su interés en desarrollar tratamientos para las grandes poblaciones asiáticas. Su reciente acuerdo con MicuRx de California y Cumencor Pharmaceuticals de China, para desarrollar un antibiótico contra la tuberculosis resistente al tratamiento con medicamentos en este último país –que aloja más del 25% de la población mundial afectada por esta condición-, es un ejemplo de esto.




